El diputado Aureo Ribeiro defendió, durante la Blockchain Conference Brasil, un avance firme en la regulación del mercado de criptomonedas. Habló en un panel coordinado por el Frente Parlamentario de Libre Mercado, moderado por Rodrigo Saraiva Marinho, y destacó que “libertad sí, ingenuidad, no” debe ser el principio central de la política pública para el sector.
Según él, Brasil sigue siendo un país especial, lleno de oportunidades, pero aún limitado por reglas confusas que dificultan el crecimiento.
Aureo reforzó que el papel del Congreso es reducir barreras y crear un entorno más simple. Recordó que inició los debates sobre cripto en 2015, cuando el tema todavía era poco conocido. En aquella época, el diputado presentó el primer marco legal para el sector, construido a partir de conversaciones con quienes ya actuaban en el mercado. Explicó que el objetivo siempre fue garantizar seguridad jurídica, previsibilidad y protección para inversores y empresas.
El parlamentario destacó que, con el paso de los años, asociaciones y grupos técnicos surgieron y comenzaron a dialogar con el Parlamento. Este movimiento, según él, permitió soluciones prácticas que hoy componen la base del funcionamiento del mercado brasileño. Sin embargo, Aureo también reconoció que el proceso reveló muchos problemas. Presentó más de 170 solicitudes e instaló una comisión parlamentaria de investigación (CPI) para investigar delitos con criptomonedas.
La investigación mostró un escenario grave. Más de cuatro mil brasileños fueron engañados por promesas de ganancias rápidas, principalmente en esquemas con sede en Cabo Frío. Afirmó que la ciudad sufrió un fuerte impacto económico tras el colapso de los grupos criminales. Durante su discurso, Aureo relató que muchas víctimas perdieron casas, autos y proyectos de vida. Según él, los especialistas escuchados por la CPI dejaron claro que el dinero fácil nunca existió.
Evolución del mercado cripto
Insistió en que la libertad económica no puede confundirse con ingenuidad. Por eso, reforzó que el país necesita reglas claras para impedir que estafadores encuentren vacíos legales.
“Queremos libertad, pero no podemos permitir que los estafadores destruyan familias”, afirmó.
El diputado también resaltó que el debate avanzó dentro del Congreso. En 2015, pocos parlamentarios entendían del tema. Hoy, sin embargo, hay más conocimiento técnico y mayor participación en la elaboración de los textos. Este proceso de maduración, según Aureo, facilita la tramitación de propuestas complejas y hace más sólido el diálogo con el mercado.
Aun con el avance, el diputado reconoció que el camino sigue siendo difícil. Comentó que fuerzas políticas intentan influir en los detalles de las medidas provisionales y de los proyectos de ley. Muchas veces, grupos organizados actúan para modificar puntos esenciales. Aun así, Aureo dijo que existe una unión mayor entre las lideranzas para preservar lo que considera vital: seguridad, transparencia y estabilidad.
Aureo también afirmó que fortalecer los órganos de investigación es indispensable. Mencionó que alianzas con la Fundación Getulio Vargas y otras instituciones han ayudado a entrenar equipos y mejorar métodos de investigación. El diputado destacó que los fraudes movían valores de USD 1,4 millones, USD 1,8 millones o incluso USD 2,7 millones sin ningún control. Para él, este periodo formó un “ciclo emergencial” que exigía una respuesta rápida.
El parlamentario además defendió que las empresas del sector cripto necesitan incentivos para operar en el país. Explicó que reglas simples, combinadas con libertad económica, crean empleo y aumentan la recaudación.
“Necesitamos que las empresas estén aquí, pagando impuestos y generando oportunidades”, dijo.


